sábado, 21 de abril de 2012

El buen militar no tiene una forma constante de atacar, así como el agua no tiene nunca el mismo aspecto,  es necesario adaptarse frente al enemigo sin permitirle descubrir lo que se va a hacer.  La evaluación del enemigo está en la mente, pero son los ojos los que observan la situación.  El enemigo debe desconocer los planes.  La esencia del éxito en el arte marcial, es el secreto.