Salir, beber, el rollo de siempre, meterme mil rayas, hablar con la gente, llegar a la cama y... ¡Joder, que guarrada sin ti! Voy que ni toco el suelo y espanto hasta a las nubes, no sé si son tus besos o este tripi que me sube.
jueves, 25 de agosto de 2011
Sí, no hay problema.
Yo también te prometo que me poderas coger la mano en la peor de las situaciones, en el peor de tus momentos. Que cuando te quedes solo, poderas contar conmigo, estaré ahí, siempre, para todo tipo de cosas.
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