viernes, 26 de agosto de 2011

Stop.

Y cuando por primera vez sientas el impulso de hacerlo, piensa, rebobina y piensa, por que, y de que te sirve hacerlo. Te mejorará las cosas? No. Arreglará tus problemas? Nunca. Te beneficiará? Claramente, no. Entonces, espera, piensa, y detente. No hagas algo de lo que te puedas arrepentir. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario